Andalucía superstar

Publicado en 19/06/2013 | Por Cristóbal Villalobos | Artículos, Política

A Sánchez Gordillo le brotan los insultos con la pasmosa facilidad que le da su oratoria de taberna y su barba trasnochada. La palestina al cuello, la corbata de los progres, le moderniza el atuendo de pobre acomodado. Es, se supone, el sector crítico de IU, aquel que se negó a pactar con el socialismo de los ERE y los tinglados para amiguetes, el coherente que viaja en business y se muere por salir en las televisiones: con su última parida paseará una Andalucía de tópicos y caricaturas por los platós de media España.

La otra IU, la dispuesta a gobernar con el PSOE de Invercaria, se reúne en asamblea y nombra a un nuevo coordinador en Andalucía, un tal Maíllo, pues Valderas estará muy ocupado organizando ágapes en el palacio de los Montpensier y repartiendo bocadillos a los niños pobres. En la asamblea, la consejera de Fomento, la de los “escraches”, anuncia una de las grandes reformas con las que IU llevará a los andaluces a la modernidad: La Consejería de Administración Local y Relaciones Institucionales, de IU, ha llegado a un acuerdo con la de sanidad, del PSOE, para quitar el nombre de un aviador franquista al hospital principal de Málaga, por lo que el histórico “Carlos Haya” pasará a denominarse “Hospital provincial de Málaga”

Las negociaciones, y por lo tanto la decisión, las ha llevado “La Dirección General de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía”, dependiente del propio Valderas, que uno no sabe para qué diantres sirve, ni lo que cuesta, pero que lleva un ampuloso nombre que suena a policía política cubana.

Mientras, el  socialismo andaluz se pone de canto, deja la iniciativa política a los de IU, y reza para que a la juez Alaya le parta un rayo, o se tuerza un tobillo y se dé de baja, y Zoido, que cuando habla tiene un ligero aire a la Omaita de Los Morancos, está de “encargao” del PP andaluz y no se atreve a hacer nada mientras no reciba  instrucciones de los dueños de la finca.

Ante tal panorama, los andaluces nos dedicados a lo de siempre, que es a malvivir y capear los temporales que nosotros mismos nos hemos fabricado mientras protestamos, votamos a los mismos de siempre e intentamos sumarnos, cada uno como puede, a un sistema de corruptelas que nos engulle pero que, a muchos, les da muy buena vida. Yo, por mi parte, tras vomitar esta columna que  se perderá en el tiempo, me quedo más relajado y, como buen español, me voy a ver el fútbol.

Málaga Hoy, 18 de junio de 2013

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