Gracias, Plácido

Publicado en 29/10/2012 | Por Cristóbal Villalobos | Artículos, Málaga, Música

Wagner concebía la ópera como el “arte total”, la más sublime de las expresiones artísticas, pues aunaba en un solo espectáculo lo mejor de las diferentes artes. Este pasado viernes, en el Teatro Cervantes de  Málaga, se rindió honores a las bellas artes, como bien nos recordó el tenor lírico italiano Vittorio Grigolo al leer la leyenda de la alegoría que pintara Ferrándiz en el techo del teatro: “ni en la Scala, ni en el Metropolitan pone algo parecido”.
Y por unas horas Málaga fue un poco Milán, Viena, incluso Nueva York. Por una vez, ya era  hora, nos despojamos del provincianismo para ser por fin europeos. Tras décadas invirtiendo millones en construir carísimos museos que casi nadie visita, tras traer obras de arte que pocos entienden, tras fracasar en aquella candidatura a la capitalidad cultural, pocos podían imaginarse que, para ser capital cultural del mundo, bastaba con traer un concierto a Málaga.
Pero no un concierto cualquiera. Plácido debutó en Málaga como director e intérprete y aquello fue como ver jugar a Di Stéfano en el Bernabéu, o a Maradona marcándole un gol a Inglaterra. El legendario tenor, el más grande de la historia por carrera, versatilidad, talento y pasión, llegó acompañado por un elenco de cantantes líricos sublimes, muy jóvenes, pero de prestigio internacional. Intérpretes que, si no hubiera sido por la llamada del maestro Domingo, nunca hubieran venido hasta aquí y a los que el tenor, en otra muestra de generosidad, cedió el protagonismo de la velada.
Plácido es una figura universal, histórica, uno de los grandes personajes del arte del siglo XX y lo que llevamos del XXI. Puede cantar donde le plazca, en cualquier parte del orbe, pero, en un gesto más de patriotismo, ha elegido a la castigada Andalucía, con tanta historia y cultura como hambre y paro, para instaurar un festival con su nombre. La cita tenía, en un principio, a Sevilla como sede única pero, en un gesto de buen hacer y efectividad por parte de nuestro Ayuntamiento, se ha conseguido que la ciudad albergue un espectáculo del máximo nivel que ha puesto a la ciudad en el centro de las miradas del universo del bel canto. Lástima que, todavía, no dispongamos de un teatro capaz de albergar montajes operísticos de envergadura, como sí tienen en otras ciudades españolas.
El veintiséis de octubre de este año quedará marcado con letras de oro en los anales de la historia cultural de la ciudad, aunque la sociedad malagueña, más proclive a procesiones y ferias, no lo haya valorado en su justa medida. Gracias a Plácido Domingo, aunque sólo haya sido por unas pocas horas, Málaga ha jugado, de una vez por todas, en la Champions League de la cultura.

Málaga Hoy, 28 de octubre  de 2012

¿Te gusta este artículo?¡Compartelo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *