La impronta de los jesuitas en Málaga (Diario Sur)

Publicado en 13/05/2014 | Por Cristóbal Villalobos | Artículos, Historia, Málaga

El soplo de aire fresco con el que el Papa Francisco ha dado un nuevo impulso a la Iglesia durante su primer año de pontificado viene a coincidir con una fecha de enorme importancia sentimental y simbólica para la Compañía de Jesús, orden que vive una nueva juventud desde que su más ilustre miembro se sentara en la silla de Pedro.

Durante este 2014 la Compañía de Jesús, la más numerosa congregación religiosa del mundo junto con franciscanos y salesianos, celebra el bicentenario de su restauración. Y es que, desde que fuera fundada por San Ignacio de Loyola en 1540, no siempre ha gozado de la misma salud que en la actualidad.

Su manera nueva de vivir el catolicismo y la gran influencia social que la Compañía de Jesús experimentó en el siglo XVIII llevó a muchos gobernantes europeos del momento, entre los que destacaban Carlos III, los reyes de Francia y Portugal o el propio papa Clemente XIV, a desconfiar profundamente de la institución religiosa, hasta el punto de provocar la extinción de la congregación entre los años 1773 y 1814.

Durante esos años sólo  pudo sobrevivir en algunos países no católicos, allí donde la autoridad papal no llegaba, como Prusia o Rusia, lugares en los que una serie de jesuitas siguieron alimentando la llama de un carisma que sigue bien vivo en el siglo XXI gracias al empeño diario de miles de jesuitas y seglares que trabajan o colaboran en los diferentes proyectos pastorales, sociales o educativos  que la Compañía mantiene en la actualidad repartidos por todo el orbe.

Aprovechando esta significativa fecha la Compañía de Jesús ha preparado un programa conmemorativo a nivel internacional, que en España se sustenta en multitud de actividades que pretenden divulgar el pasado, el presente y el futuro de esta congregación, teniendo como referencia las parroquias, centros de investigación y centro educativos repartidos por todo el país, entre los que destacan las prestigiosas universidades de Deusto, ESADE, ICADE-ICAI o la Universidad Loyola de Andalucía.

La vinculación de los jesuitas con Málaga se remonta a 1572, año en el que fundaron una primera institución docente, el Colegio de San Sebastián, en lo que hoy es el edificio que alberga el Ateneo de Málaga. Desde entonces, la presencia de la Compañía en la ciudad y la provincia ha sido constante durante  más de cuatro siglos, sólo siendo interrumpida por motivos ajenos a la voluntad de los jesuitas, en tres momentos de nuestra historia: la ya mencionada etapa entre 1773 y 1814, en 1835, durante la regencia de María Cristina, y en 1932, durante la Segunda República.

De esta historia centenaria han perdurado en nuestra ciudad numerosas huellas, desde la Calle Compañía, en la que la actualidad se encuentra la residencia e iglesia jesuita del Sagrado Corazón, hasta las otras 18 calles de nuestro callejero que conservan nombres relacionados con la Compañía de Jesús o están dedicadas a algún jesuita cuyo ministerio ha dejado un imborrable recuerdo entre los malagueños.

Pero la huella más profunda dejada por los jesuitas entre nosotros es la educación dada a miles de malagueños en los colegios jesuitas de la ciudad. Es el caso del CES San José, en Carranque, del SAFA-ICET, en las playas de El Palo, fundados respectivamente por el Padre Mondejar y el Padre Ciganda, dos de esos jesuitas que han dejado su impronta en nuestros barrios, y de San Estanislao de Kostka, quizás el colegio jesuita de Málaga por antonomasia, también desde El Palo, que  lleva desde 1882 educando en los valores y principios de la pedagogía ignaciana a generaciones de ciudadanos.

Desde San Estanislao, sabedores de esta herencia de valor incalculable, nos hemos dispuesto a celebrar el Bicentenario en Málaga. Para ello hemos colaborado en la exposición “Impronta de los jesuitas en Málaga”, que puede visitarse desde el pasado 14 de marzo, y hasta el próximo nueve de mayo, en el Sala Ámbito Cultural de El Corte Inglés. En la muestra se exponen unas 35 piezas, entre esculturas, pinturas y obras bibliográficas de importancia pertenecientes a las comunidades jesuitas del Sagrado Corazón y de San Estanislao, así como del propio Colegio San Estanislao de Kostka.

Con la misma intención el 9 de mayo se inaugurará la exposición “Jesuitas en ciencia: Formación, servicio y fidelidad”, que recogerá, en buena parte con piezas del museo de nuestro colegio, otro de los aspectos más destacados de la labor educativa de la Compañía de Jesús, siempre a la vanguardia de la ciencia y la fe.

Esta última muestra, que se complementará con un ciclo de conferencias, se celebrará en el Ateneo, como guiño a ese pasado por la que acabamos de hacer un somero recorrido y en el que esperamos encontrar nuevas fuerzas para seguir con nuestra labor presente y futura en busca de una sociedad más justa.

Diario SUR, 12 de mayo de 2014

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