PuertodeEgina

La isla de Egina o el origen del hombre

Publicado en 24/11/2013 | Por Cristóbal Villalobos | Artículos, Literatura, Música, Otros

De blanco gaditano, que no ibicenco, emerge, entre el pedregal de la isla y el azul tibio del Egeo, la capital de  Egina, una simple hilera de casas, de entre las que sobresale la cúpula de una pequeña iglesia ortodoxa que se contempla en el mar, orgullosa, desde hace varios siglos.

En Egina sólo hay una calle apta para vehículos, que discurre paralela a los muelles. El resto es un minotáurico laberinto de callejones impolutos, que lo mismo dan sombra que reflectan un sol cegador y justo.

Los viejos hablan de fútbol y de política, que suelen ser la misma cosa, mientras beben café de puchero, bien negro, fuman y juguetean con sus kombolóis, una especie de rosario laico que te acerca más a Aristófanes que a Cristo.

Allí, como en algunas plazas de Atenas, el tiempo se detuvo hace veintitantos siglos, en las arrugas de esos hombres pobres, a los que no les falta de nada, pues tampoco necesitan nada fuera del sol y la tranquilidad de sus mañanas.

En verano, me dicen, los turistas llegan a la isla, tentados por su cercanía con la capital helena, pero la invasión sólo llega a los chiringuitos del muelle, que sirven un pescado frito digno, aunque lejano, todavía, del malagueño. En invierno, me dicen, el ferry relaja su frecuencia y, cuando hay temporal, la isla queda incomunicada durante días.

Uno se imagina a Leonard Cohen, con su cabeza rapada de monje tibetano, jugueteando con su kombolói, mientras medita y sestea bajo la sombra mediterránea del olivar que llega hasta el puerto, de aguas límpidas y transparentes, y la música, imaginada, de Mikis Theodorakis suena en el fondo de la tarde.

Mi profesor de filosofía decía que el griego era el idioma más perfecto del mundo, y uno, que sacó la más alta nota de su colegio en selectividad divagando sobre Platón, se convence de que aquella tierra, aquel rincón perdido entre miles de islas, es el centro de todo lo civilizado, de todo lo verdaderamente humano.

 Cristóbal Villalobos

 

 

Cristóbal Villalobos @cristobalvs // Cuaderno de Lluvia @cuadernodlluvia

Escritor e historiador.

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